Mexcaltitán de Uribe es una pequeña isla de Nayarit cuya historia ha sido relacionada durante décadas con la búsqueda del mítico Aztlán.
Sus tradiciones pesqueras, gastronomía y celebraciones forman parte de la identidad de una comunidad que mantiene relación con el agua.
Sus alrededores de manglares y humedales permiten descubrir la riqueza natural de la Reserva de la Biosfera Marismas Nacionales Nayarit.




Hay lugares que sorprenden por sus paisajes y otros que lo hacen por las historias que guardan, pero en Nayarit existe una pequeña isla donde ambas experiencias se encuentran: Mexcaltitán de Uribe, un territorio rodeado de agua que conserva tradiciones, vestigios históricos, belleza pintoresca y una estrecha relación con la naturaleza.
Ubicada en el municipio de Santiago Ixcuintla, esta comunidad ha despertado durante décadas la curiosidad de investigadores y viajeros por su posible relación con el mítico Aztlán, considerado en la tradición mexica como el lugar de origen de los mexicas. Aunque esta hipótesis posteriormente fue descartada, permanece como parte de la historia y el imaginario que rodea a la isla.
Entre historia y leyendas
Uno de los espacios donde puede conocerse esta historia es el Museo Aztlán Museo del Origen, pero el pasado de Mexcaltitán también puede descubrirse al recorrer sus calles y observar algunos de sus edificios más representativos. Entre ellos se encuentra el Templo de San Pedro y San Pablo, ubicado frente a la Plaza Principal, además de las conocidas Columnas Chinas, vestigios de un antiguo restaurante chino del siglo XIX relacionado con la actividad comercial de la sal.
El valor histórico de la comunidad llevó a que Mexcaltitán fuera declarada Zona de Monumentos Históricos en 1986 y posteriormente recuperara su nombramiento como Pueblo Mágico en 2020, reconocimiento que forma parte de su identidad turística. Pero conocer Mexcaltitán no significa solamente acercarse a su pasado. La isla continúa contando su historia a través de las personas que la habitan y de las tradiciones que permanecen presentes.
La isla que vive del agua
Las embarcaciones, la pesca y los “Niños Gritones” –jóvenes locales que funcionan como guías o cuenta cuentos tradicionales del poblado– forman parte de la vida cotidiana de esta comunidad. La pesca del camarón, una de sus actividades tradicionales, también ha dejado huella en su gastronomía con preparaciones exquisitas como el tlaxtihuili, los tamales y las albóndigas de camarón barbón.
A esta identidad se suman las barcinas, recipientes tradicionales utilizados para conservar camarón seco, y las celebraciones dedicadas a San Pedro y San Pablo, en las que una tradicional carrera de embarcaciones alrededor de la isla forma parte de las expresiones culturales vinculadas con la actividad pesquera.
La experiencia cambia al subir a una embarcación y recorrer los alrededores llenos de manglares y humedales, elementos que forman un paisaje donde el agua se convierte en el camino para descubrir distintas especies de aves y otros elementos de la biodiversidad de la región.
Mexcaltitán forma parte de la Reserva de la Biosfera Marismas Nacionales Nayarit, un ecosistema costero de gran importancia para el estado. Aquí, la naturaleza y la vida comunitaria mantienen una relación que puede apreciarse durante los recorridos por los canales y zonas de manglar.
Entre historias sobre Aztlán, antiguos vestigios, embarcaciones, sabores tradicionales y paisajes rodeados de agua, Mexcaltitán ofrece una manera diferente de descubrir Nayarit.
Porque algunas islas no solamente se recorren. También se leen en sus calles, se escuchan en sus tradiciones y se descubren en las historias que el agua ha conservado durante generaciones.

